Cuentos

Nueva sección! cada cuento un color

Enviarme vuestros relatos más picantes a silviarubix@silviarubix.com

A OSCURAS

Creo que hay alguien mas. Oigo otra respiración ademas de la mia, quizas tambien esta atado como yo: manos a la espalda, rodilla al suelo, el pecho apoyado encima de una mesa. Varias cuerdas rodean mi cuerpo y lo recorren de una punta a otra, el minimo movimiento me tira y me aprieta un poco mas. Estamos a oscuras, Los ojos tapados con un sedoso pañuelo, eso nos deja indefensos y a su merced, sin saber que va a pasar.

Solo se oyen nuestras respiraciones, agitadas, esperando a nuestra Ama. Los nervios estan a flor de piel, puesto que estamos a prueba. De pronto se cortan las respiraciones de cuajo. Unos sonoros tacones resuenan por toda la habitación. Ella ha llegado.

Da vueltas. Se rie. Reparte pequeñas perlas humillantes, suenan suaves al oido, pero llegan al alma. Nos trata como a gusanos y nos suena a musica celestial, nos cuenta todo lo que nos obligara a hacer bajo su mando si nos quedamos con ella. Usara todo su arsenal con nosotros. Nos dolera. Experimentara posiciones inverosímiles. Nuevos estilos de Bondage. Retorciendonos colgados del techo.

La inquietud aumenta, no se que va a pasar y eso me vuelve loco, se ha metido a fondo en nuestras mentes y…. ¡Zas! Fustazo, gemido y risa ¡Zas! ¡zas! ¡zas!  el taconeo llega hasta mi, aprieto mi mandibula, esperando el golpe….se aleja ¡Zas! mas gemidos a mi lado….¡Ouuuch! dos fustazos me cruzan la espalda, pica mucho, se vuelve a alejar. A mi ama se le escapan mas risas, se sonrie ya que los gemidos empiezan a llenar la habitación, esperamos con miedo y excitación el siguiente golpe. Cada golpe que cae duele mas de lo normal, si no lo esperas la potencia es mayor, no siempre que la notamos cerca nos toca catar fusta, y cuando parece que esta lejos vuelve a golpear: nalgas, espalda, la punta de los dedos….

Nos movemos inquietos, los minutos parecen horas, sufrimos, pero la sentimos pasarlo bien, somos sus juguetes, es un motivo de orgullo, por eso no ha sonado en ningun momento la palabra de seguridad. Me muero de ganas de ponerme su collar.

El sonido de algo humedo, como si alguien estuviese acabando un gel de baño, se amplifica por todo el salon, correajes que se ciñen, silencio, un larguisismo gemido y siento las cuerdas moverse rítmicamente, con saña, los gemidos se vuelven gritos, nuestra Ama entre dientes masculla palabras muy malsonantes, del genero que se dedica a las actrices en el porno mas duro, otro larguisimo gemido y algo caliente y viscoso me salpica las piernas, la respiración vecina se calma y oigo un sonido parecido al que suena cuando se abre una botella de champagne.

Se lo que acaba de pasar. Y se que me tocara ahora mismo. Tacones que se acercan. Mas risas. Dos manos expertas separan mis nalgas y algo muy grande y duro, se situa a la entrada de mi mas honda intimidad mientras esas mismas manos expertas me agarran fuerte de las nalgas.

-Ahora voy a tomar posesion de tu patetica masculinidad. ¿Algo que decir?-

Silencio. A veces los sumisos tambien podemos hacer sufrir a las Amas. La quiero hacer esperar.

-Venga, solo una palabra. Tienes permiso para hablar.-

Y solo una. Solo una palabra soy capaz de pronunciar antes de ser suyo para siempre. De que tome posesion mientras me quedo afonico gritando. Solo una.

-Gracias.-  

MATANGO

 

 

-Ven, acércate. Te voy a enseñar a tocar.

Ella se acercó al sofá, tímida se sentó a su lado. Él la sonrió con la mirada y ella soltó una sonrisilla nerviosa.

Inexperta y excitada, puso las manos y él se las cogió y colocó en la mejor posición.

Uno a uno fue distribuyéndole los dedos a lo largo del instrumento.

-Este es el sol.

Ella se puso muy nerviosa, pues nunca había tocado antes semejante instrumento. En su mente no paraban de suceder imágenes de lo más excitantes. Agarrándolo con firmeza, observando y degustando cada centímetro que recorrerían sus dedos.

De repente, sonó un estruendo.

Dejándose llevar por lo que las imágenes le sugerían, ella, había hecho sonar el bajo.

-Bueno, no es precisamente un sol, pero para ser la primera vez no ha estado mal del todo.

Ella lo miró fijamente a los ojos y le dijo muy lenta y suavemente que en ese preciso momento lo que le apetecía realmente era tocar su otro instrumento.

Él hizo una primera impresión de sorprendido pero seguidamente dibujó una sonrisa picarona en su bella cara.

Se acercó a los labios de ella y la besó apasionadamente.

Apartaron el bajo y empezaron muy torpemente a quitarse la ropa, los dos se sumergieron en un frenesí de besos, sudor, caricias, saliva…

Ella mordió el labio inferior de su acompañante y cogiéndole la mano y llevándosela a su sexo le soltó “Ahora yo te voy a enseñar a tocarme…”

Silvia Rubí

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Ufff……esta frío, pensó.


Notaba como una gota recorría su pequeño pecho y se deslizaba rápidamente por el costado dejándose caer por sus costillas.


Su piel reaccionó poniendo todo su vello en punta e inevitablemente soltó un pequeño gemido.
No estaba sola y sabia que él se estaba excitando al contemplar su cuerpo desnudo,  bajo una luz rojiza tenue.


En pocos segundos ella movió sus piernas, presionándose así su amado clítoris, otra vez gimió pero esta vez clavó la mirada en su acompañante quien le sonrió un tanto nervioso al encontrarse en una situación completamente nueva en su vida.


Deslizó su mano derecha por su tripa hasta toparse con la gota que había echo estremecer su cuerpo, la recogió y la llevó a sus labios. Muy suavemente su lengua recorrió su boca deleitándose así con tan dulce manjar.


Él se arrodilló ante las piernas prietas de su postre, suavemente le acarició las rodillas. De nuevo ella gimió al sentir el contacto de sus calientes manos y relajó los muslos.


Sutilmente le separo las rodillas para poder observarle la bella entrepierna, deslizó sus manos ardientes por los muslos deseados, le acarició el clítoris con delicadeza y recondujo sus manos por el torso de ella hasta toparse con unos pezones erectos y acaramelados.


Ella notó como se humedecían sus partes al comprobar como sucedía todo lo que  estaba imaginando. Siguió la mirada de aquel que la deseaba, observó como se le entreabría la boca al cruzarse con su pecho. No podía evitar gemir, cerró los ojos y movió su cadera hasta tocar con su clítoris el miembro que tanto estaba deseando tener dentro.


Cruzaron miradas deseosas y la lengua de él hizo el recorrido inverso de la gota hasta toparse con el postre que previamente había colocado entre sus pechos.


Lo rozó primero con sus labios dejándolos húmedos y acaramelados, la miró y besó su tierna boca. Mientras ella de nuevo se deleitaba con ese sabor él volvió al postre y fue comiéndoselo poco a poco mientras con las manos estimulaba sus pezones cada vez más erectos.


Ella gemía una y otra vez, con sus manos recorrió la espalda del que le estaba provocando tan inmensa excitación. Esperó a que él terminara de satisfacer su estomago y le agarró fuertemente de las nalgas obligándolo a chocar su miembro extremadamente erecto con dureza contra su cuerpo.


Se miraron, se sonrieron  y se besaron con pasión, los dos sabían qué era lo que ocurriría después del postre…


Silvia Rubí

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Hay momentos en la vida en los que te sorprendes a ti mismo con las cosas que haces. Son momentos que parece como si algo dentro de ti se despertara, como si fuera otra persona que es distinta a ti y te descubriera una parte nueva de ti.

Cuando vuelvo del trabajo siempre veo a la misma gente en el metro, los obreros contándose sus cosas riendo escandalosamente, otras personas que vuelven de las oficinas, estudiantes. Llega un momento en el que ya reconoces sus caras y entre todas esas caras que ya reconozco de forma familiar siempre hay unos ojos mirándome, aunque mejor sera empezar todo desde el principio.

Como todos los días yo volvía en el metro de regreso a casa, leyendo un libro que me presto una amiga y de repente note como si me observaran, no sabia de donde venia esa mirada pero no dejaba de sentir unos ojos clavados en mi. Busque ansiosa por todo el vagón y los encontré, eran unos ojos marrones tras unas gafas que me miraban desnudándome pero no conseguía ver a quien pertenecían. Yo miraba hacia otro lado o intentaba centrarme en la lectura pero no podía, sentía esa mirada haciéndome sentir sucia. Durante todo el viaje me sentí incomoda hasta que llegue a mi parada y me baje corriendo.

Esto se repetía día tras día hasta que un día volviendo a casa le eche valor y me le quede mirando fijamente pero el seguía mirándome igual como invitándome a algo. Pensé en enfrentarme a el pero cuando iva hacia donde estaba, el tren paro y se empezó a bajar la gente, le perdí de vista y ya no pude encontrarle, me sentí frustrada. Salí del metro pensando en esos ojos y decidida a enfrentarme a el en la próxima ocasión. Ciertamente la frustración duro poco pues ese mismo día iba a recoger mi cámara nueva, llegue a casa muy contenta y no pare en toda la tarde de estar grabando a mi familia y todo aquello que me pasaba.

Esa noche tuve un sueño muy extraño, estaba desnuda en una habitación totalmente oscura y solo veía ojos que me miraban, ojos marrones tras unas gafas que me miraban con lujuria. Al principio mi sentimiento fue de miedo, me acurrucaba en el suelo intentando esconderme pero poco a el miedo se fue tornando a una sensación de calor y excitación, empezaba a tocarme, miraba esos ojos con la misma lujuria que me miraban invitándoles a disfrutar de mi, de mi desnudez y mi intimidad.Me desperté sofocada, me costaba respirar y lo que termino por dejarme en estado de shock fue comprobar que mi sexo estaba húmedo y yo me sentía realmente excitada. Me fui al baño a refrescarme la cara intentando calmarme pues me sentía fatal, no entendía como podía haberme sentido así. Cuando conseguí calmarme me volví a acostar y el sueño esa noche no se repitió.

Pero pasaban los días y las miradas en el tren ya no me molestaban tanto, de hecho empezaba a buscarlas, necesitaba esos ojos mirándome y desnudándome. Los sueños cada vez eran mas vividos, ya no me sentía asustada de hecho a esos miles de ojos que me miraban intentaba enseñarles todo mi cuerpo, tenia orgasmos en sueños como no los he tenido en mi vida. Hasta que una noche hice los sueños realidad.

Me desperté como otras tantas noches totalmente excitada y lo primero que vi fue mi cámara de vídeo. Sin pensarlo dos veces la puse sobre mi escritorio y la enfoque hacia mi cama, encendí la lampara que hay sobre mi mesilla y comencé a grabar. Me imaginaba que la cámara eran esos ojos escrutadores así que poco a poco me empecé a quitar la ropa con la que dormía, primero la camiseta y luego los pantalones. En todo momento miraba la cámara con una mirada totalmente lasciva imaginándome que al otro lado estaba mi eterno Voyeur. Me quede desnuda y empecé a acariciar mi cuerpo, muy poco a poco, quería que mi observador disfrutara tanto como yo lo estaba haciendo acariciando mi piel. Estrujaba mis pechos y pellizque mis pezones mientras miraba a la cámara y mordía mi labio intentando aguantar los gemidos que se escapaban de mi boca. Seguí poco a poco hacia mi ombligo, mis piernas, mi culo; ponía las mejores posturas que hicieran que el ojo de la cámara captara toda mi desnudez. Llegue a mi sexo, pero antes me pare y volví a mirar a la cámara imaginando unos ojos que me daban el visto bueno para que siguiera y, aunque sorprendida de lo que estaba haciendo, no lo dude.

Poco a poco, empecé a acariciar mi sexo que a estas alturas ya estaba empapado, lo hacia muy despacio, empezando por mi clítoris, después lentamente acariciando y reconociendo cada parte de mi vulva, tuve que coger mi camiseta y morderla para amortiguar los gemidos. Cuando ya llevaba un rato así empecé a introducir dedos en mi sexo y el ritmo de mi masturbación fue cada vez mas rápido. Cerré los ojos y solo podía ver unos ojos mirándome, me sentía observada y eso me excitaba, quería que mi observador se sintiera tan excitado como yo, quería ser su espectáculo privado y que compartiera conmigo la intimidad de mi orgasmo. Fue aumentando la velocidad de mis dedos hasta un limite que ya no pude soportarlo y estalle como una loca. Sentía un placer enorme, todo mi cuerpo se estiro y se contrajo por el placer que me recorría, fue el orgasmo mas brutal que he tenido en mi vida.

Al día siguiente mi madre me pregunto si había tenido pesadillas por que me había oído gritar y yo tuve que aguantarme la risa. La explique que había tenido una mala noche pero que no se preocupara. Cuando llegue al metro y monte en el tren volví a sentir esos ojos que me miraban, pero esta vez los mire invitándole a que no dejara de hacerlo y a que disfrutara del espectáculo.

A.C.G leer mas cuentos
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uno realmente especial…

os recomiendo que os prepareis a conciencia, apagueis el reproductor de la pagina y lo leais escuchando esta cancion de fondo…

http://www.goear.com/listen.php?v=0cace4b

Se acerca despacio…
Me pone histerica, no veo nada, una venda tapa mis ojos y tengo las manos atadas.
Se k me esta mirando, no me da vergüenza, solo estoy nerviosa pk no donde…Ay!
A eso me refería, no se donde me tocara ni cuando, supongo k esto es lo divertido del juego.
Siento su aliento encima de mi pecho, va subiendo llega a mi cuello, se posa en mis labios.
Silencio…
Me besa suavemente, baja con la lengua hasta mi cuello, me lo lame, me lo besa, me lo muerde.
Sus manos me acarician las caderas, suaves, delicadas.
Nuevamente solo noto su aliento en mi piel, va bajando cada vez mas, ya llega a mi ombligo y no demora mas, llega al punto clave y sabe perfectamente lo k a de hacer.
Su lengua se mueve en circulos, esta jugando y yo no aguanto mas, tengo k sentirla, necesito k este dentro de mi.
Su mano habilidosa introduce un dedo, el movimiento es lento.
Me pierdo, no se donde estoy, una montaña gigante de hielo personifica mi gemido k muy despacio se va derritiendo.
Pronto el movimiento es mas bruto, mas rapido.
Palabras lascivas salen de su boca justo al lado de mi oido.
Me enciende, me provoca, sabe k me gusta.
Me araña, me muerde, se acerca a mi oido y sin balbucear me dice claramente:
“Correte zorra”
Frente a esta orden me vuelvo loca, el ritmo se acelera, noto un coskilleo enorme, no es por la venda sino k todo se esta volviendo negro, siento como va subiendo asta mi garganta y es inevitable que salga…Hasta k un grito eterno colma mi cuerpo…
La respiración se calma, mi boca esta seca, las piernas aun me tiemblan…
Se tumba junto a mi y me kita la venda…
Todo sigue negro, mis ojos estan cerrados.
Me abraza y con una sonrisa picara deja k sus ojos caigan rendidos.

By: Marina B. E.

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Otro cuento!
Y la historia continua…
Llegando tarde, como últimamente parece habitual, entró en el palacio de cemento, hormigón y brillantes luces de neón.
La que creíase plebeya se encontró con una muchedumbre de súbditos, sumisos y caballeros haciendole reverencias por allí donde pasaba.
Sonriendo sin parar, mostrando su cara mas amable y humilde entró en su aposento por su mediana estancia. Quedose de hielo al ver la inmensidad de la que seria su cama durante esos dias, una cama demasiado grande y lujosa para ella sola, pensó.
Cerró los ojos y deseó con todas sus fuerzas que su querido bufón estuviera allí junto a ella.
No funcionó, su titulo de encantadora no llegaba a dominar la magia.
Un poco triste pero entusiasmada abrió la puerta que estaban golpeando. El rey, dueño y señor del palacio queria hablar con ella. Tuvieron una conversación profesional sobre los derechos y deberes a los que se tendria que ceñir durante esos dias, pero como es habitual en nuestra querida encantadora la conversación tomó un giro, esperado por ella y amenizada por el rey con mucho gusto, de lo mas picante.
Bajó por las escaleras vestida de plebeya nuestra encantadora para satisfacer a su estomago, el viaje habia sido largo y sin tiempo para deleitarse con una buena comida.
Llego al comedor donde se encontraban unas pocas de las que serian sus compañeras de salon, las satisfactoras. Su papel como bien dice su nombre es el de satisfacer, a su bolsito, a las malas lenguas y sobretodo a los insatisfechos.
La encantadora entró, sonrió, dio las buenas noches a todos los presentes y tomó asiento para deleitarse con la cena. Las satisfactoras la miraron de arriba abajo, contemplando cada una de sus marcas en su piel. Algunas le preguntaron por su papel en el palacio, a lo que ella contestó muy dulcemente que era la encantadora, la mayoria sonrieron pero sus ojos mostraban incredulidad. A encantadora esas reacciones no le molestaban, lo entendía, ella creía ser una plebeya poco encantadora.
Despúes de cenar, meditar, volver a cerrar los ojos y desear que su bufón llegara pronto, bajó de nuevo por las escaleras dirigiendose esta vez al salon. Inspeccionó cada rincón hasta encontrar un sitio cálido donde pasar el rato sin ser molestada ni molesta para las satisfactoras.
Al pasar unas horas encantadora se calzo unos buenos zapatos, un ropaje bonito y muchas ganas de mostrar su arte.
Sobre el pequeño escenario encantadora usó muchas de sus armas, pero no todas, a ella le gusta reservar ciertos polvos mágicos para otras ocasiones. Esa noche pocos insatisfechos acudieron al palacio.
A la mañana siguiente la encantadora se dirigió al comedor de nuevo y prácticamente repitose la misma historia de la anterior noche.
El tercer día la cosa cambió, la encantadora se dio cuenta de lo encantadora que llegaba a ser cuando se subía en el escenario, el mismo rey la felicitó diciendole cuan ardiente estaba despúes de haber visto una de sus encantadoras danzas amenizadas junto a un insatisfecho y uno de los muchos utensilios que las encantadoras usan para hacer arder a todo aquel que ve su espectáculo.
Cuando volvió al salón despues de haber cambiado sus ropajes y haberse perfumado, se encontró con una manada de insatisfechos y satisfactoras felicitando el brillante y ardiente trabajo de la encantadora.
Ella sonrió y dio las gracias muy humildemente. Intercambió palabras con mucha gente y decidió retirarse hasta la cena.
En sus aposentos la encantadora deja de ser encantadora para convertirse en insatisfecha deseando una y otra vez tener al bufón a su lado. Cerro los ojos para imaginar que el gracioso bufón esta allí, levanto la mano y acaricio su cuerpo creyendo que era el bufón quien acariciaba su busto, recorrió todo su cuerpo deteniendose en las zonas donde él se encandilaba, se recreaba en cada centímetro de su propia piel e imaginaba el cuerpo, el olor, los dulces sonidos de su amado bufón. Insatisfecha deslizó su mano hasta toparse con su querida fuente de placer. Una y otra vez bebió de la fuente hasta saciar su sed y dejo de ser insatisfecha para convertirse de nuevo en encantadora.

By: Silvia Rubí

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Soñar…

Unas cuantas noches después de estar soñando contigo
Una noche en la que tu y yo la pasamos poco conversando,
yo temblaba por que sentia k mi atracción por ti era superior a mi,
deseaba probar tus labios pero no se si podia hacerte feliz,
demasiado bella para mi
seguido nos pasamos esa noche bailando tonteando, conseguí besarte..
besabas como una diosa dejando mi boca seca
te ibas y solo keria k volvieras a mí y akabaras conmigo,
tu lengua se derretia en mi , ardiente de ti,
necesitaba pasar mis manos por tus senos detras de ti
y morderte el cuello queria hacertelo..

Soñaba..
con que me tirabas en una cama y me enseñabas lo ke sabias
y que al fin por primera vez yo gemia,
te desnudabas frente a mi solamente te kedabas en bragas,
te lamias 2 de tus dedos y los recorrias por tu cuerpo
hasta llegar ahi abajo,me probocavas,me enloquecias,me hipnotizabas
mi mirada no podia despegarse de ti,como cada vez que te veo y sueño..
me levanté me acerké y te dejaste tocar..
te acariciaba cada rincón de tu cuerpo emocionada,tu,piel,tus tatuajes,
empezando por el cuello bajando, exitandome,
(mordiendome los labios de deseo)nos besamos apasionadamente
mientras tus manos paseaban por debajo d mi camiseta acariciandome la espalda
agarrandome un pecho con la otra mano,me kitabas la camiseta y el sUjetador
mientras pasabas la lengua por mi cuello,me mordias y seguia bajando tu boca
me lamias y mordias los pezones como si de un caramelo se tratara..
mientras yo estaba ya empapada,me desabrochabas los pantalones
y me los kitabas,te arrimaba a mi y te acostaba en la cama
tu boca arriba,yo sentada encima de ti, ya estaba lista para
dominarte,empezaba a lamerte los senos y bajando mi lengua por tu barriga
me coloké entre tus piernas mientras veia tu mirada deseosa
te quitaba las bragas ,y acariciaba tu clitoris con mi lengua
despacio… seguido de meter mi lengua en tu vagina
haciendo circulos moviendola rapido y lento y muy adentro
entrando y saliendo…hasta hacerte entrar en lujuria..
Volvía hacia arriba y te besaba con el sabor de tu rico jugo en mi boca
mientras una de mis manos hacia el camino entre tus piernas
y mis dedos te acariciaban y te penetraban lentamente
y fuerte mientras te comia los pezones,ardiás y me pediás más y más
en ese momento te hacia mia ..eras mía …
tu me hacias tuya,me penetrabas me hacias gritar de placer
lo hicimos hasta cansarnos,dormimos arrimadas,desnudas
y abrazadas…despertabamos juntas con miradas de que
gran noche pasamos.

Pero era un sueño…y terminé extasiada y empapada

By: Lady J

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Uno mas!

¿Que me puedes hacer?

¿Sabes lo que te haría?

Te empujaría contra la cama para hacer que te tumbes, me pondría encima de ti para no dejarte levantar y te desnudaría. Lo haría de manera salvaje, quitándote cada una de las prendas que llevas con energía y tirándolas al suelo de la habitación.

Te besaría todo el cuerpo, desde tu oreja, tu cuello, tu pezón, tu tripa, tu pelvis y tus muslos. Dedicaría tiempo a cada una de esas zonas, mordiendo con pasión, con rapidez…

Te besaría en los labios. Te comería la boca. Buscaría tu lengua con la mía con frenesí, con hambre de ti.

Me levantaría de la cama y me desnudaría frente a ti, tocándome donde me gustaría que me tocaras tú. Con mis manos dirigiría las tuyas a mis pechos, te enseñaría a tocarlos como si nunca lo hubieras hecho. Bajaría tu mano hasta mis bajos y te obligaría a darme placer. Te obligaría a hacerme gemir. Dejaría que me manejaras a tu gusto durante unos momentos, que me tumbaras en la cama debajo de ti, que mordieras mi cuello y mi garganta haciéndome estremecer, que tus dedos jugaran con mi clítoris y se introdujeran en mi interior con rapidez y con fuerza, que tus manos tocaran mis pechos… Dejaría que lograses que me corriera.

Y volvería a tomar el control. Tus manos sobre la cama, inmovilizadas por las mías, tu cuerpo bajo el mío. Mordería tus labios, besaría tu cuello, chuparía tu pezón de nuevo y bajaría hasta tu sexo. Dejaría que durante mi bajada tu polla recorriera mi canalillo y mi boca besara tu cuerpo. Mis labios rodearían tus testículos para luego acoger a tu polla. Empaparía tu miembro de saliva con mi lengua. Empezaría por la base y acabaría por la punta moviéndola con rapidez.

La metería en mi boca y me la comería con fuerza, bajando con rapidez y subiendo con lentitud. Te miraría a los ojos con tu pene en mi boca, sacaría la lengua y jugaría con tu frenillo para que no te perdieras ni uno solo de mis rápidos movimientos.

Al notarla a punto me sentaría a horcajadas sobre ti y te cabalgaría. Dejaría que oyeras mis gemidos y te oiría gemir. Verías como mis pechos se mueven a cada envestida y dejaría que los tomaras en tus manos y los tocaras a tu gusto. Sólo dejaría de moverme al notar que te corrieras en mi interior. Entonces limpiaría los restos de tu semen con mi boca, recorriendo cada uno de los centímetros de tu polla con mi lengua.


Se hizo el silencio,con la de veces que había tenido que estar horas hablando con una chica para llevarsela a la cama…

Esta vez,las primeras palabras de aquella desconocida que le servia el desayuno,habían valido para dejarle sin nada que decir.Ya no sabia que queria que le hicieran para desayunar…

ZoRRoNoCTuRNo